miércoles, 1 de agosto de 2012

China y su clase media: Visión general de su evolución en tres sectores


Que China cambia y evoluciona a un ritmo frenético y a pasos agigantados es algo de sobra conocido. Aún se podían leer artículos sobre el futuro de China como la “fábrica del mundo” años atrás a la vez que superaba económicamente a su gigante vecino, Japón. Tras unos años de convergencia económica acelerada, basada en una actividad exportadora aplastante, y ante la crisis que asola a gran parte de los principales socios comerciales del país, la hora de estimular la demanda doméstica y de transformar todo ese crecimiento económico en una realidad más palpable para el ciudadano medio chino ha ido llegando en los últimos tiempos.
Se podría realizar un extenso reportaje acerca de las consecuencias que las políticas de estímulo de consumo interno han tenido en la población, así como del impacto que el propio económico del país ha tenido en sus habitantes y su modo de vida. Sin embargo, y para enfocar este análisis hacia las oportunidades comerciales para la empresa española, este artículo se detendrá únicamente en tres sectores de consumo en los que el mercado chino está suponiendo una verdadera plataforma de despegue: El mercado de los bienes de lujo, los productos gourmet y el turismo.

El mercado de bienes de lujo
A medida que la economía de un país crece, y este crecimiento llega a la economía real, de la población media del país comienza a emerger un componente aspiracional de mucho valor para las empresas de consumo orientadas a la calidad o al lujo. Este es sin duda el caso de China. Recientemente, la Cámara de Comercio Americana en Shanghai ha señalado en un informe que la población china comienza a desarrollar una mayor percepción de la calidad de los productos que consumen. El precio poco a poco va dejando de ser la única variable crítica en la decisión de compra, y se busca un mayor valor en la compra, ya sea por la calidad en primer término, y en la búsqueda de la marca que proyecte esa calidad buscada.
En este contexto las empresas extranjeras están mejor posicionadas ante este cambio de tendencia. Y en este contexto, se hallan especialmente bien situadas las empresas de artículos de lujo. No en vano, según los informes financieros de las compañías de artículos de lujo más importantes, China es el mercado donde se realizan más ventas a nivel global. Según estudios del China International Capital Corporation (CICC), el consumo en China crecerá un 13% en la próxima década hasta alcanzar 7 billones de dólares (5,38 billones de euros) en 2020, cifras que contrastan con las de mercados más consolidados, como EEUU o Japón, donde los consumidores compraran un 4% y un 2%, respectivamente. El hecho de que el 45% de las tiendas que Prada ha abierto en Asia Pacífico en 2011, aún después del boom del lujo en el país un par de años atrás, da una idea de que China ya es un objetivo estratégico primordial y estable.
Sin embargo, no todo el lujo se vende en el retail de las principales ciudades chinas. Una gran parte de los productos entran por Hong Kong, el principal hub de comercio e inversión con China. Por otra parte, ya se comentó en otro artículo de WorldWtrade la importancia del e-commerce en China, y las empresas de lujo también aprovechan este canal de distribución, especialmente aquellas que no pueden hacer llegar ciertas colecciones o productos al mercado chino, por lo que utilizan esta vía para vender sus productos. Más de 1800 euros ha sido el consumo en 2011 de estos productos vía online.
El reto para estas empresas es ahora atravesar las “fronteras” que separan a Shanghai, Pekín o Ghwanzhou de las segundas ciudades en China, y provocar que esas segundas ciudades, con unos mercados menos saturados, permitan la diversificación de las ventas en el país. Este reto no es meramente logístico: La oferta necesitará adaptarse a la percepción del lujo que tengan los habitantes de estas ciudades, con unos gustos muy diferentes a la China sofisticada de las grandes ciudades.

Productos gourmet
La mayor búsqueda por la calidad a la hora de consumir no se limita simplemente al sector de la moda, más relacionado con el lujo. El sector alimentación también sufre un cambio de tendencia en los últimos tiempos en cuanto a los patrones de consumo. Inicialmente, los productos gourmet tuvieron un gran crecimiento en los últimos años ya que iban destinados generalmente hacia regalos. Sin embargo, cada vez es más habitual la compra de estos productos para el consumo propio.
Este tipo de tendencia también se observa en un mercado de vital importancia para España: El vino. La cultura del vino, pese a no estar muy desarrollada en Asia en general y en China en particular, comienza a desarrollarse a pequeños pasos. De hecho, se observa un patrón de consumo diferente entre las regiones de China. Por ejemplo, se percibe un mayor consumo del vino blanco en la zona sur del país, que  hasta ahora ha predominado la preferencia por el tinto. El desarrollo de una cultura del vino y la búsqueda de la mayor calidad de marca marcan una tendencia favorable para los exportadores. Además, el mayor interés por otros vinos, como los blancos o rosados, elimina a los competidores locales, que hasta ahora solamente producen tinto.
Una vez más nos encontramos con la importancia de la venta online. China Yihaodian comenzará a vender vinos por internet tras negociar con importantes productores de Francia, EEUU y Nueva Zelanda. La ya analizada importancia del comercio electrónico unida a la creciente búsqueda de nuevos vinos de calidad sugiere que puede ser un importante canal de entrada para muchos productores de vino.
Respecto a España, los resultados están ahí: Las exportaciones de vino se han visto prácticamente duplicadas en 2011 respecto al año anterior. Además, recientemente se ha impulsado la elaboración de un protocolo de importación a China desde España que favorezca la entrada no solo del vino, sino de otros productos gourmet como el aceite o el jamón, lo cual llevaría a menores trabas administrativas y sanitarias por parte de la Administración China, reduciéndose así una importante barrera no arancelaria.

El Turismo
Otro síntoma de un país cuya clase media crece y prospera es el aprovechamiento del ocio, y el sector turismo es su mejor indicador. Y a juzgar por las cifras, las familias chinas están, sin duda, viajando cada vez más, especialmente al exterior. Durante el pasado año, la cifra de viajeros chinos que viajaron al exterior superó los 70 millones, cifra que se prevé aumentará en más del 10% en 2012 hasta alcanzar los 78 millones de visitantes.
Algo tan importante para el turismo como es el consumo de los viajeros en sus viajes también sigue en aumento. Según las proyecciones de la Academia de Turismo de China, durante este año los turistas chinos se gastarán unos 9.640 millones de euros aproximadamente en sus viajes.
Los países receptores tienen una oportunidad de oro si lograr atraer al turista chino a su destino. Para ello, se necesitará ofrecer una mayor protección en materia de seguridad y derechos de los viajeros chinos, así como un sistema de seguros adaptado a las exigencias del consumidor asiático.

En definitiva, que la clase media china es una realidad no nos coge de sorpresa. Sin embargo, muchas de las oportunidades de negocio que se desprenden de su cambiante evolución siguen ahí, o se van modificando, y es preciso estar atentos a los cambios de una sociedad muy compleja, pero a fin de cuentas, representante presente y futuro del mayor mercado de consumo del mundo.

1 comentarios:

Muy interesante este post. Estoy completamente de acuerdo en que estos tres sectores son nichos de mercado para cualquier empresa internacional en el gigante asiático. Espero que las empresas españolas se den cuenta de ello y reaccionen para poder obtener grandes oportunidades de negocio en China.

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