viernes, 22 de junio de 2012

Singapur se acerca a Malasia



Singapur es, sin duda, un lugar especial, tanto por su particular configuración política como por el asombroso crecimiento económico que ha experimentado en los últimos 20 años. La república de Singapur, una ciudad estado con 4.700.000 habitantes, es el país más pequeño del sudeste asiático, y sin embargo, representa una de las cinco principales capitales financieras del mundo. Miembro de la ASEAN, es uno de los cuatro tigres asiáticos junto con Corea del sur, Taiwan y Hong Kong, y su puerto es uno de los más concurridos del mundo al servir como hub de importación y exportación a sus dos países más cercanos geográficamente, Malasia e Indonesia.

Pero no solo representa un hub de comercio, sino también para inversiones y negocios en el país. Recientemente, Singapur se ha convertido en la economía de Asia Pacífico más atractiva para invertir, superando a Hong Kong, según una encuesta desarrollada por la consultora Vriens & Partners. La clave para que Singapur haya superado a Hong Kong bajo los criterios de l estudio es precisamente esa condición de hub de inversión en Asia: Mientras las inversiones en Hong Kong se enfocan más en las operaciones con China, las realizadas en Singapur consideran este país el centro de negocios para supervisar sus operaciones en la región de Asia Pacífico. Tras la obtención de este reconocimiento a Singapur se esconden una serie de políticas llevadas a cabo por el gobierno del país orientadas siempre a la igualdad de trato de inversiones extranjeras y locales, una de las principales trabas en la inversión internacional, así como a la negociación de numerosos tratados bilaterales con países de alrededor.

Ante todo esto, las empresas multinacionales que desean entrar en el mercado de Asia Pacífico siempre consideran Singapur como su centro de decisiones. El último ejemplo español ha sido el Banco Santander, que ha abierto una sucursal donde desarrollará servicios financieros y de tesorería para financiación comercial, ofreciendo además oportunidades de inversiones a Europa y Latinoamérica a sus clientes en el país.

Ante este marco pro-negocios, se vislumbra una gran nueva oportunidad de entrada en el país, derivada de la decisión de los gobiernos de Malasia y Singapur, tradicionalmente países distanciados políticamente, a aumentar el grado de cooperación entre sus economías en diferentes áreas y proyectos empresariales. La intención de ambos gobiernos es complementar las fortalezas de ambos países: Por un lado, las fortaleza en materia industrial de Singapur y por otro, la numerosa fuerza de trabajo y el extenso territorio de la región de Johor, en Malasia, región donde está situada Singapur al sur, con el fin de desarrollar la zona de Iskandar. Se creará así una comisión de trabajo, en la que participarán ambos Gobiernos, para fomentar la cooperación económica entre los dos países.

Los principales puntos acordados por los gobiernos para cooperar juntos se concentran en los sectores electricidad, telecomunicaciones y transporte. En el primero se ha acordado que las empresas malayas comercialicen su electricidad para vendérsela a Singapur, con tradicionales problemas de abastecimiento en este campo. En cuanto a telecomunicaciones, ante la creciente demanda por parte de Malasia, de la televisión digital, y la necesidad de una mayor coordinación entre los sistemas de telefonía móvil e internet entre los dos países, se ha acordado la futura armonización de la radiofrecuencia entre ambos.

Finalmente, en el sector transporte, se prevé la construcción de un tren entre Singapur y Johor para el 2018, para el cual ya se ha otorgado la licitación para la realización del estudio de viabilidad del proyecto. También se planea la construcción de un túnel entre ambas ciudades y desde este mismo Junio,  taxis de ambos países serán capaces de cruzar la frontera con pasajeros recogidos en cualquier lugar no sólo en las estaciones expresamente autorizadas para ello. Por su parte, los servicios de aviación y aeropuertos contarán con la colaboración más estrecha entre el aeropuerto internacional de Senai, en Johor, y el aeropuerto de Changi en Singapur, en cuyo aeropuerto se ha anunciado recientemente una inversión de 1300 millones de euros aproximadamente para ampliación y mejoras.

Todos estos acuerdos de cooperación, más los previstos que llegarán, especialmente en materia de inmigración, turismo o medio ambiente, no hacen sino aumentar el atractivo de una zona que sigue creciendo y desarrollándose a gran velocidad como Malasia, ahora más cerca del hub comercial y de inversiones más importante del sudeste asiático, Singapur. Hoy, la puerta de entrada hacia Asia Pacífico está más abierta que ayer.

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